Por Renée Nevárez

Conocí a Jannette L. Clairond por la mañana del 24 de este mes en una entrevista que hicimos Victoria Montemayor, Ismael Solano y yo para “Escucho voces”. La poeta se presentó fresca y puntual, saludando con una cordialidad y una gentileza que solo se dan en las personas dueñas de una cultivada educación, un amplio acervo cultural, una sensibilidad y un talento realmente destacados. Me sorprendió con su interés por la música cuando mi compañero Ismael Solano le comentó que yo era cantante. Enseguida me dijo: “Pues cántame”, y ahí, en pleno lobby del hotel, a capella, canté para ella. Más tarde intercambiamos algunos pareceres musicales. Todo nos condujo a sentirnos después plenamente cómodas en la entrevista. Pocas veces he tenido un público tan selecto y dispuesto a la magia como ella. Rachmaninoff dijo alguna vez, “El artista da lo que nace en su alma, que va directo al alma de los otros sin pasar por filtros innecesarios”.

Llegó más tarde nuestra compañera Victoria Montemayor y la entrevista dio inicio. Hablar con Jannette fue como entrar a un universo de estaciones y paradas del tren en paisajes hermosos e insólitos. Por momento decía frases en inglés, en francés, en italiano, pero sin afán de parecer lo que era en realidad: una gran intelectual. Debo decir, pues que su trato fue de una fluida naturalidad. Se notaba que no le interesaba hacer alardes pero tampoco podía ocultar su sabiduría. Después de hablar con esta exquisita poeta, yo deseaba venir corriendo a casa a escribir: eso es lo que inspira un verdadero creativo cuando se abre y nos permite ser partícipes de su riqueza. Gracias a esa riqueza podemos intuir también la nuestra y trabajar, como lo hacen estos seres, dueños de una virtud ganada no solo por el talento, sino a través de una disciplina inquebrantable.

He corrido este mes con una gran suerte, después de haber conocido al genial Tino Contreras. Ahora conozco a Jannette L. Clairond, y reafirmo lo que he dicho de estos grandes personajes: que ellos no pierden su verdad sensible, el motivo ulterior de su vocación. el respeto a otras expresiones, e importantemente no descalifican a nadie, todo lo contrario: son artistas incluyentes.

Esta poeta nos ofrece un mundo desde la pura contemplación, dueña de un vocabulario suculento, de un oficio en el refinamiento, y de una arquitectura poética impecable. Es dueña de un estilo elegante y universal pero sin buscarlo, y hay en su discurso una forma directa y a la vez sublime de expresar su sentir. “La poesía es ausencia de agua, puerta que abre otra puerta y una más”, nos dice. “¿Qué se busca? ¿Qué alcanza en su límite la llama? Distancia es aquello que nunca sabremos decir” (fragmentos de su libro “Leve sangre). Su poesía no descansa del delirio, nos asola como un río de lava y luego nos deja sonando como un campanario que llama a resurrección.

Gracias a Jannette por esta lección de oficio y de arte que no descansa ni un solo segundo, por esta inspiración que nos ha dado con sus palabras y su presencia, pero sobre todo gracias por ser en todo momento el arte que describe; solo así podría, desde su verdad más pura, ser expresada la poesía con tanta honestidad y belleza.

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Secretaría de cultura del estado de Chihuahua y escena 6 presentan: “Leve sangre” de Jannette L. Clairond

El 24 de abril en el Teatro de Cámara Fernando Saavedra a las 20:00 horas se llevó a cabo la representación de una parte del libro “Leve sangre” de la gran poeta chihuahense Jannette L. Clairond. La representación fue una puesta en escena pocas veces vista para honrar la obra de un poeta, sobre todo de un poeta vivo. El público guardó un silencio respetuoso y prolongado durante la representación, demostrando así que en Chihuahua ha crecido enormemente el gusto por la poesía en estos últimos años, en los que parecía que, a fuerza de vivir en la tensión dolorosa de nuestra situación política y social, las artes tomarían un segundo y hasta un tercer plano en nuestra ciudad. Afortunadamente esto no ha sucedido. El arte en Chihuahua se desarrolla cada vez más y el público recibe una oferta constante en el escaparate para elegir lo que más le guste. Todavía queda mucho camino para que se abran nuevos foros y se acojan nuevas propuestas artísticas, pero vamos por un excelente camino respecto a la aceptación del público y a la creatividad de los artistas chihuahuenses. La puesta en escena de algunos poemas de “Leve sangre” fueron interpretados por 4 extraordinarias actrices, y a través de sus voces, pudimos sentir el dolor y la fuerza de los versos de Jannette, así como el intenso trabajo de pulimento que una poesía de estas características exige. Se dieron cita ahí muchos de los poetas de esta ciudad, atestiguando en compañía de unos y otros, como pocas veces se tiene la oportunidad, una velada inolvidable en común. Para finalizar diremos que Jannette L. Clairond cuenta con algunos títulos como: Mujer dando la espalda, Newráriame, Desierta memoria, Nombrar en vano, Todo antes de la noche, Amonites, Los momentos del agua, y 7 visiones. Ha obtenido, entre otros galardones, el premio nacional de poesía Ramón López Velarde, el premio nacional de poesía Efraín Huertas, premio de poesía Gonzalo Rojas, y la Beca fundación Rockefeller-Conaculta. Es también una prolífica traductora y ensayista, y parte de su obra ha sido traducida a su vez al inglés, al francés, rumano, italiano, búlgaro y árabe.

Para Voces de mi región: Renée Nevárez

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