Por: Renée Nevarez

Tuve la fortuna de conocer y conversar con el maestro Tino Contreras dos días antes de su presentación en el Teatro de los héroes. Fue un encuentro no planeado, y tal vez por eso, además de su personalidad arrolladora, resultó un evento sumamente emocionante para mí. Fui testigo de un ensayo con su grupo, y debo decir que quedé absolutamente impresionada por la calidad de cada uno de ellos, especialmente por el pianista, el talentoso Jaime Reyes. Entre canción y canción Tino Contreras bromeaba, canturreaba, hablaba en varios idiomas y nos envolvía con su carisma, el carisma de un ciudadano del mundo en el que se desborda el mundo en sus idiomas, sus costumbres, sus ideas, su belleza, e inusitadamente su calidez. El mundo parece cálido en la persona de Tino Contreras, que lo mismo canta a su tierra tarahumara con una voz llena de nostalgia, que compone un jazz flamenco honrando a la música española. En él no hay barreras, la música étnica convive perfectamente con el jazz, y Grecia es para él tan entrañable como las calles de su Chihuahua natal, en la que dio sus primeros pasos como músico de la mano de su padre. Su familia, plagada de grandes músicos a los que conocí y con quienes tuve la suerte de trabajar por muchos años, fue un factor determinante para que Tino Contreras se convirtiera en la gran figura mexicana del jazz que es en nuestros días; sin embargo el maestro piensa, no exento de razón, que él es “el secreto mejor guardado de México”. Lo dice bromeando, como casi todo lo que dice, pero demasiado sabemos que él, que ha llevado con honor el nombre de su tierra a todas partes, no ha recogido de ella la gratitud que merece, salvo por su público, que lo ama. Su caso es un caso parecido al de la gran soprano peruana Yma Sumac, que siendo una gran figura mundial no fue reconocida en su país hasta los 85 años. Yma confesó que siempre esperó dicho reconocimiento, y aunque tardío, lo recibió con inmensa emoción. Y entonces, México, no es tarde para homenajear y reconocer a este artista irrepetible, y para hacerle saber lo orgullosos que estamos de que lleve el nombre de su país por donde va, haciendo saber al mundo que en México no solo hay noticias tristes, sino esperanzadoras e incluso inspiradoras, como lo es el trabajo impecable de este baterista, compositor, pianista y trompetista genial.

A sus 91 años el maestro es dueño de una vitalidad y un sentido del humor poco frecuentes, y derrocha energía, consejos y carisma a todo aquel que tiene la fortuna de estar cerca de él. Tino Contreras nos enseña sin palabras que la grandeza de un artista no radica únicamente en su talento, sino, muy importantemente en su entrega y su generosidad. Él es un hombre entregado y generoso con su arte, en su trato, y tiene una sed infinita de belleza que se alimenta de sí misma. No puedes salir del sitio en el que estás en su compañía sin haber aprendido algo sorprendente, sin sentirte inspirado, sin recordar por qué te has hecho músico o cual es el gran sentido de tu vida que no has

honrado lo suficiente. No puedes dejar de conmoverte con su fuerza, no puedes salir ileso de su amabilidad, y luego, llegando a casa, no puedes dejar de pensar en todo eso que te ha dado en un solo momento como un torrente. Solo los hombres geniales dejan esa huella profunda, por eso, si has hablado con él, esa conversación quedará para siempre grabada en tu memoria.

TINO CONTRERAS EN CONCIERTO

Ayer 18 de mayo de 2018 se presentó Tino Contreras en el Teatro de los héroes de Chihuahua, acompañado por la Orquesta Filarmónica de la ciudad de Chihuahua, dirigida por el maestro Armando Pesqueira, y por el coro de la UACH liderado por el maestro Ramón Farías Rascón. Comenzó la Orquesta Filarmónica con extractos del musical “Amor sin barreras” de Leonard Bernstein, y después hizo su aparición el grupo de jazz del maestro Tino, que fue ovacionado por su público al hacer su aparición. Todos juntos interpretaron “Betsabé fantasía”, siendo ésta interpretación muy celebrada por el respetable. Después de un breve intermedio, la Orquesta Filarmónica se retiró de escena y el grupo del maestro Tino Contreras y él mismo ofrecieron una actuación única y memorable con “Papaztrato”, “Leandra”, “The shadow of your smile” (que el maestro cantó junto con un pasaje de “My way”) y su célebre “Jazz flamenco”. De ésta última pieza el baterista comentó que fue compuesta en un viaje a Madrid que realizaría junto con el llamado “Músico-poeta” Agustín Lara. A continuación presentó a los integrantes de su grupo. En el piano el genial músico Jaime Reyes, en el bajo, su hijo, “la nueva estrella del jazz”, como Tino lo presentó: Valentino Contreras. En las percusiones orientales Erika Basurto y en el bongó y la batería: Eduardo Flores.

A continuación se dio paso al Coro de la UACH dirigido por el maestro Ramón Farías Rascón, con quien Tino Contreras tiene una gran afinidad, según fuimos testigos. En esta parte del programa el coro y el grupo interpretaron “Jazz coral”, la misa jazz del baterista conformada por: “Kirye”, “Gloria”, “Credo”, “Santo”, “Aleluya”, y “Camino a la esperanza”.

Por último fue interpretada con gran emotividad la canción “Bella Chihuahua”, y con esta pieza se dio por culminado el concierto de Tino Contreras, que la gente disfrutó y ovacionó, no solo por la calidad de su trabajo, sino por la cercanía y la calidez humana que el artista derrochó en escena. Esperamos mucho más de este hombre genial, y también esperamos más de nosotros mismos, de su México, para que podamos ofrecerle a él con nuestro reconocimiento, un poco de lo mucho que nos ha dado. Gracias maestro!!

Renée Nevárez 19 de mayo 2018 Chihuahua, México

 

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